¡Buenos días!
Hoy vamos a mirar dentro de nosotros mismos, a preguntarnos cómo nos sentimos y qué nos mueve a actuar de una manera u otra. Vamos a pensar en un momento en el que ayudaste a alguien. ¿Cómo te sentiste? ¿Qué pensamientos pasaron por tu mente?
Hoy quiero que te tomes unos minutos para cerrar los ojos, respirar profundo y recordar una vez en la que tu corazón te empujó a hacer algo por otro. ¿Recuerdas cómo esa acción te hizo sentir? ¿Por qué crees que actuaste así?
Es curioso cómo la interioridad, esa conexión con nuestros sentimientos y pensamientos más profundos, nos lleva a ser más solidarios. Si realmente nos escuchamos a nosotros mismos, nos damos cuenta de que todos tenemos la capacidad de ayudar, ya sea a través de una palabra de aliento, un pequeño gesto o incluso una acción más grande. ¿Cómo puedes cultivar esa interioridad esta semana para que tus acciones sean aún más genuinas?
Te dejo una pregunta para reflexionar : ¿Qué te motiva a ayudar a los demás? Tómate un minuto para pensar en ello y escribir tus pensamientos.
Rezamos juntos un Ave María.
No hay comentarios:
Publicar un comentario