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Jueves 6 de mayo - Domingo Savio

Domingo Savio era un chico que llegó al oratorio de Don Bosco siendo ya un niño muy bondadoso y piadoso, tal vez demasiado piadoso. Don Bosco le acompañó e indicaba que debía preocuparse más por estar alegre y ayudar a los demás.
Se convirtió en un influencer del oratorio, todos querían estar con él. Siendo bueno y ayudando a los demás se convirtió en un modelo a seguir, un modelo positivo. Aquí hay tres frases suyas: 


 

Su bondad y carisma partía de su afecto a Jesús y a María. Su profunda vida de fe le convirtieron en un ejemplo y modelo a seguir. 

Fijándonos en Domingo Savio:

  • ¿Qué modelo de persona, de joven, de "influencer" nos llama más la atención?
  • ¿Qué nos llama la atención de esos modelos? ¿Las cosas buenas que hacen? ¿Lo que ayudan al mundo? ¿Gente que construye un mundo mejor o gente egoísta que se preocupa de sí mismo?
  • Piensa en un modelo de persona que conozcas en persona o "por las redes" que te parezca alguien coherente, alegre y positivo, y que sea constructor de un buen ambiente y un mundo mejor.
Se deja un tiempo para pensar y luego se puede compartir.

Para terminar, Don Bosco y Domingo Savio pedían a María como Auxilio, como Madre y como modelo. Pidámosla a ella fuerza para ser buenos modelos como Domingo Savio, rezamos juntos el Ave María.
Dios te salve María, llena eres...


Jueves 4 de mayo - Miguel Magone

Ayer hablamos de Domingo Savio. Domingo era un niño muy bueno y piadoso al que Don Bosco ayudó a centrar la santidad en la alegría y hacer el bien a sus compañeros. Sin embargo en el oratorio había muchos chicos diferentes. Otro de los que ponía Don Bosco era Miguel Magone. Vamos a leer un fragmento de la historia en la que Don Bosco hablaba del encuentro con él.



Tenía que esperar más de una hora a que llegara el tren para volver a Turín. Mientras esperaba, un grupo de muchachos llamó mi atención: jugaban, gritaban, nos estaban volviendo locos a todos los pasajeros que andábamos por allí. Los gritos: ¡Espera! ¡Agarra a ese! ¡Dale! ¡Píllalo!... llegaban perfectamente hasta nosotros… Entre todas las voces había una voz que se escuchaba mucho más que todas las demás. Parecía como la voz de un capitán, al que todos obedecían y seguían… 
Me entró una enorme curiosidad por saber quién podría dirigir a un grupo tan movido de chavales. Viendo que, estaban todos en una piña, me acerqué y me situé entre ellos… Todos se apartaron (ver a un cura con sotana irrumpir en sus historias…), todos menos él. Él avanzó hacia mí con actitud chulesca y me dijo un poco subidito de tono: 
- ¿Quién es usted para meterse en nuestras historias?
- Soy un amigo tuyo.
- ¿Y qué quiere?
- Pues, si no os importa, me gustaría que me dejaseis jugar y divertirme con vosotros.
- Pero, ¿quién es usted? No lo conozco.
- Ya te he dicho. Un amigo tuyo. Y tú, ¿quién eres?
- ¿Qué quién soy? Pues, Miguel Magone – añadió con voz sonora y firme – el líder de esta panda. 
Entretanto, el resto de muchachos fueron incorporándose a nuestra conversación. Los saludé y seguí charlando con Magone.

- Querido Magone, ¿cuántos años tienes?
- Trece.
- ¿Vas a confesarte alguna vez?
- Pues sí, dijo riéndose.
- ¿Aprendes algún oficio?
- Sí, hombre… el de no hacer nada.
- Pero, algo estarás haciendo, ¿no?
- Bueno, voy al colegio…
- ¿Vive tu padre?
- No, murió
- ¿Y tu madre?
- Sí… la pobre trabaja todo el día para intentar darnos de comer a mí y a mis hermanos. ¡La traemos por la calle de la amargura!
- Y, ¿qué piensas hacer más adelante, en tu futuro?
- Algo tendré que hacer… pero todavía no tengo ni idea.
La verdad es que parecía un chico muy sensato y sus palabras me hicieron ver el peligro que corría si seguía en esta línea… Pero también me daba cuenta de que a un muchacho con esa capacidad, tan vital, si se le echaba una mano, podría dar mucho de sí…
- Querido Magone, ¿no serías capaz de dejar esta vida de vago y ponerte a aprender un oficio o a estudiar?


- ¡Claro que sería capaz! No me mola nada esta vida que llevo… Tengo amigos que están en la cárcel y me temo que lo mismo me pueda pasar a mí… Pero, ¿qué quiere usted que haga? Mi padre murió, mi madre no tiene pasta… No hay quien me pueda ayudar…


Miguel Magone, era un chico con dificultades que supo aprovechar la oportunidad que le dio Don Bosco para cambiar. Ya en el oratorio se convirtió en un ejemplo para sus compañeros y les ayudó a comportarse bien y ser buenos estudiantes.

En nuestra vida se nos dan muchas oportunidades para cambiar, para mejorar, para hacer el bien, para ayudar a los demás. En ocasiones no confiamos de quienes nos dan oportunidades o preferimos ser pasivos y no hacer algo bueno.

Ojalá sepamos seguir el ejemplo de jóvenes como Domingo Savio y Miguel Magone para cada día seguir creciendo, haciendo el bien y ayudando a los demás.

Buen día.

Lunes 10 de Octubre - ¡Somos una Gran Familia!

¡Buenos días chic@s!

    Al comienzo de curso estuvimos viendo que los salesianos y salesianas somos una gran familia repartida por todo el mundo. Bueno pues, durante esta semana queremos mostraros que no solo alrededor del mundo, sino que ahí, dentro de nuestro colegio, también hay una gran familia, muchos grupos de personas que compartimos un mismo carisma. Hoy os presentamos a un grupo de chicos (muchos de ell@s antigu@s alumn@s) que continúan muy vinculados al colegio.



                                                                                    Hola!,

Somos un grupo jóvenes Animadores y AA.AA interesados por enriquecer nuestra formación y capacitarnos para ser mejores cristianos y mejores testigos. Ya en el curso pasado comenzamos con este empeño y continuamos durante el presente, en el cual se han animado a participar algunos jóvenes más.

     El objetivo de nuestros encuentros es no pararse en el camino formativo, porque los interrogantes sobre la fe se renuevan en cada etapa de la vida, y de acuerdo a nuestra evolución psicológica, intelectual y vital, conviene volver a reflexionar y asentir en actitud creyente.

     De acuerdo con esto, los temas que vamos acometiendo responden a las preguntas o cuestiones de mayor interés para nosotros. Cada día que nos juntamos, cerramos con los textos evangélicos que iluminan lo dialogado y compartido haciendo una breve oración.

   

     Tenemos la esperanza de que este camino emprendido gracias a la solicitud de Kenia, Daniel y Patricia (Animadores de Nuevas Rutas) pueda irse incrementando por más jóvenes que como Paula, Juan Carlos, Paty y Lis a los que les parece bien eso de no conformarse con las metas alcanzadas sino que aspiran siempre a un encuentro mayor y mejor con Jesús….

¡¿Te animas?!