¡Buenos días!
Hoy nuestra reflexión parte del Evangelio del día. Jn 13,16-20
Cuando Jesús terminó de
lavar los pies a sus discípulos les dijo:
«En
verdad, en verdad os digo: el criado no es más que su amo, ni el enviado es más
que el que lo envía. Puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en
práctica. No lo digo por todos vosotros; yo sé bien a quiénes he elegido, pero
tiene que cumplirse la Escritura: “El que compartía mi pan me ha traicionado”.
Os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis que yo
soy.
Jesús nos habla de una felicidad distinta, de ser felices
poniéndonos al servicio de los demás; no como un someterse a la voluntad de
otro, sino como un acto de humildad, empatía y amor a nuestros semejantes.
Dios nos habla también y en nuestro interior resuenan estas
palabras del Antiguo Testamento escritas por el profeta Isaías.
Isaías 41,10: “No temas,
porque yo estoy contigo; no te inquietes, porque yo soy tu Dios; yo te
fortalezco y te ayudo. Yo te sostengo con mi mano victoriosa.”
Con esta confianza de que Dios está siempre con nosotros rezamos
juntos. Padre Nuestro…