¡Buenos días!
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Gracias al estilo salesiano que vivimos en el colegio, hemos aprendido que no caminamos solos. Caminamos acompañados por María Auxiliadora, a quien llamamos también Auxilio de los Cristianos.
Madre Mazzarello decía: “Tened gran confianza en la Virgen, Ella os ayudará en todas vuestras cosas”.
Y es verdad que la Virgen no es alguien lejano o pasivo. No es una figura que simplemente observa desde lejos. María es una madre cercana, acompaña, escucha, protege y, nos ayuda a encontrar luz cuando tenemos dudas.
Hoy vivimos muy rápido y queremos respuestas inmediatas, resultados rápidos y soluciones para todo ya. Pero muchas veces actuamos sin pensar: contestamos mal, tomamos decisiones impulsivas, nos dejamos llevar por la presión o hacemos cosas solo porque todos las hacen.
Por eso, crecer también significa aprender a parar, hacer silencio, pensar y escuchar lo que de verdad sentimos y por qué no, preguntarnos: “¿Esto me hace mejor persona?” , “¿esto me acerca a quien quiero ser?”
Y en ese camino, María puede ser una guía.
Pensemos...
- Cuando tengo un problema o una decisión importante, ¿pienso antes de actuar o me dejo llevar?
- ¿Sé hacer silencio y escucharme de verdad?
- ¿En quién busco apoyo cuando tengo dudas?
- ¿Confío solo en mí… o también dejo espacio a Dios y a María en mi vida?
Rezamos juntos:
María, contamos contigo.
Ayúdanos a vivir como jóvenes cristianos,
a seguir a Jesús en nuestra vida diaria,
a elegir el bien aunque a veces cueste,
y a convertir nuestras palabras en acciones.
Dios te salve, María…