Miércoles 25 de marzo de 2026. La gratitud es la llave.

 Buenos días, ¿ qué tal ayer cuando entregasteis los mensajes de gratitud? Hoy vamos a dar las gracias a los maestros y maestras, a los profes, como nos llamáis cariñosamente, hoy vamos a dar gracias a todas las personas que con mucho cariño y cuidado dejan el colegio limpio, nos atienden en secretaría, administración o recepción, por los que siembran cada día semillas de conocimiento y nos dan herramientas para ser, "buenos cristianos y honrados ciudadanos", que están ahí,  cada día, acompañando procesos.

Hoy no dejes de dar las gracias a los profes, y a todas las personas que están entregando: tiempo, energías, creatividad, dedicación, entusiasmo, vocación y sosteniendo el día a día, con amor y con paciencia, con entrega. 



Gracias a todos y a todas por ser colibrís. 

Martes, 24 de marzo de 2026. La gratitud es la llave.

 Buenos días, seguimos dando gracias y hoy vamos a a tener un recuerdo especial por nuestras familias: madre, padre, hermanos, hermanas, tíos y tías, primos, nuestros queridos abuelos y abuelas.

En unos minutos voy a pedirte que en un trocito de hoja que te vamos a dar escribes un agradecimiento a alguien te tu familia. Cuando hayas terminado guárdalo y dáselo cuando llegues a casa y si hoy no te va a ser posible ver a esa persona, a la salida  o ya en casa, hazle una foto con el móvil y  mándaselo, le vas a dar una gran alegría, no dejes de hacerlo.

Para terminar hacemos oración con este canto.




Lunes, 23 de marzo de 2026. La gratitud es la llave

 Buenos días la semana pasada hemos abierto nuestros ojos y nuestra mente a realidades nuevas, hemos sido más conscientes de el tiempo que dedicamos a estar conectados con las personas y que ese tiempo sea de calidad.

Esta semana, retomando esto, os invitamos a vivir cada día en actitud de agradecimiento. Una bonita semana donde cada día se nos invitará a dar gracias por algo o por alguien. Comenzamos dando gracias a Dios por nuestros/as compañeros y compañeras y amigos. Y que mejor forma de ser agradecimos que sonriendo a las personas y de este modo decirles, "gracias por estar ahí".

En silencio repasemos en nuestra mente y corazón esas personas que están día a día junto a mi en clase, en las tardes largas de invierno y en los días de fiesta. Y vamos a darle gracias a Dios por cada una de ellas.

  Ahora, activa los subtítulos del vídeo y a cantar .... y quien se anime a bailar.


                                FELIZ SEMANA DE LA GRATITUD. Feliz día.



Viernes, 20 de marzo de 2026. Semana de convivencia.

 VIERNES 20 DE MARZO – “EL QUE CREE EN MÍ VIVIRÁ”

Leemos el Evangelio del próximo domingo:

“Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa.

Marta le dijo a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero incluso ahora, sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».

Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará».

Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección en el último día».

Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».

Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».

Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?».

Le contestaron: «Señor, ven a verlo».

Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!».

Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús: «Quitad la losa».

Entonces quitaron la losa. Hecho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, sal fuera».

Lázaro salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.”

La Cuaresma es el camino que lleva a la resurrección, que podemos entender como renovación, como un proceso en el que lo mejor de nosotros mismos vuelve a la vida. Esta semana nos hemos propuesto llenar nuestra vida de más horas de vida y menos de pantallas. Ha llegado el momento de comprobar el resultado del reto que lanzamos el lunes, así, como Jesús salió al paso de su amigo, nosotros y nosotras salimos al paso de nuestros amigos porque estamos pendientes de lo que nos rodea.

Mira el cuadrante del reto:

· ¿Cuántas horas de pantallas has sido capaz de reducir?

· ¿Quién es la persona de clase que más horas ha conseguido disminuir su tiempo de conexión?

· Y sobre todo, el tiempo que le has quitado a los dispositivos digitales… ¿a qué has tenido la oportunidad de dedicárselo?

Esperamos que esta Semana de la Convivencia hayas jugado y leído más; que hayas hablado y reído más con tus hermanos y tus amigos; y hasta que hayas descansado y dormido más. Te animamos a que la semana que viene y la otra y la otra, las pases también conectado a lo que de verdad importa y nos hace felices: la vida y las personas con las que la compartimos. ¡Feliz fin de semana!



JUEVES, 19 DE MARZO. SEMANA DE LA CONVIVENCIA. La importancia del Sueño. Día del Padre

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

 

REFLEXIÓN

 

Cada día, todos —niños, adolescentes y adultos— vivimos rodeados de pantallas: móviles, tabletas, ordenadores, consolas, televisores… Son herramientas valiosas, nos conectan, nos enseñan y nos entretienen. Pero también tienen un efecto del que a veces no somos del todo conscientes: pueden robarnos horas de sueño, y con ello, energía, concentración y bienestar.

Dormir no es “perder el tiempo”. Dormir es cargar la batería del cuerpo y del cerebro.

 

Cuando dormimos:

  • El cerebro organiza lo que hemos aprendido.
  • Las emociones se colocan en su sitio.
  • El cuerpo crece, se repara y se fortalece.
  • La memoria mejora.
  • La creatividad se despierta.

 

Sin embargo, las pantallas antes de dormir confunden a nuestro cerebro. La luz que emiten se parece a la luz del día, y entonces el cuerpo piensa que tiene que seguir despierto. Resultado: tardamos más en dormirnos, dormimos peor y nos despertamos con menos energía.

 

Esto afecta a todos:

  • A los más pequeños, que necesitan rutinas claras y mucho descanso para aprender jugando.
  • A los alumnos de primaria, que requieren un sueño de calidad para concentrarse, gestionar emociones y avanzar en su autonomía.
  • A los adolescentes, que ya de por sí duermen menos por cambios naturales en su cuerpo, y las pantallas pueden ampliar aún más esa falta de descanso.

 

Por eso, esta reflexión es una invitación:
Cuidemos nuestro sueño como cuidamos nuestro móvil cuando lo ponemos a cargar.

 

Que por la noche podamos desconectar de las pantallas para conectar con nosotros mismos, con el descanso y con la salud.

 

 

Porque cuando dormimos bien:

  • Aprendemos mejor.
  • Nos sentimos mejor.
  • Vivimos mejor.

Y eso, sin duda, es una lección para todas las etapas de la vida.

 

 

PALABRA DE DIOS: Salmo 4, 9

 

«En paz me acuesto y enseguida me duermo,
porque tú, Señor, me haces vivir tranquilo.»

 

Oración: Rezamos juntos un Padre Nuestro. Hoy es el día del padre, figura principal en nuestras vidas, nos acordamos de ellos, esos héroes que están siempre a nuestro lado.