¡Buenos días!
Hoy solo vamos a escuchar la canción que acompaña al lema y que nos acompañara todo el curso en nuestras grandes celebraciones.
No podemos olvidarnos VIVIR, AQUÍ Y AHORA:
¡Buenos días!
Hoy solo vamos a escuchar la canción que acompaña al lema y que nos acompañara todo el curso en nuestras grandes celebraciones.
No podemos olvidarnos VIVIR, AQUÍ Y AHORA:
¡Buenos días!
Llegamos al ecuador de la semana y hoy nuestro lema Aquí y Ahora nos invita a celebrar el regalo de la vida y el buen ambiente entre todos.
A veces nos pasamos los días acelerados, pensando en los exámenes que vienen o esperando a que llegue el fin de semana. Pero la vida de verdad ocurre hoy, en cada detalle cotidiano.
Para ponerle ritmo al miércoles nos acompaña Girasoles de Rozalén, un tema precioso y lleno de luz que es un auténtico homenaje a la gente buena, a los que contagian alegría y hacen la vida más bonita a los demás. Seamos hoy como los girasoles: busquemos la luz, regalemos nuestra mejor sonrisa a los compañeros y profesores, y disfrutemos de estar juntos aquí y ahora. ¡A por un miércoles brillante!
En nuestra Casa Salesiana conocemos bien esa forma de vivir. Don Bosco solía recordar a sus jóvenes que la santidad consiste en estar siempre alegres, y Madre Mazzarello decía a sus hermanas: «Que la alegría sea el motor que mueva todos nuestros días». Ambos supieron ver la presencia de Dios en la sencillez del momento presente, transformando sus patio y talleres en lugares de luz, acogida y familia donde nadie se sentía solo.
Vamos a reflexionar un momento:
¿Quién ha sido hoy un "girasol" para ti en el colegio y a quién puedes iluminarle tú el día con una sonrisa?
Seamos hoy como los girasoles y como supieron serlo Don Bosco y Madre Mazzarello: busquemos la luz, regalemos nuestra mejor sonrisa a los compañeros y profesores, y disfrutemos de estar juntos aquí y ahora.
Disfrutar del presente no significa ignorar tus responsabilidades, sino elegir vivirlas con alegría y gratitud. Las personas que aportan luz cambian por completo el lugar donde están.
María Auxilio de los Cristianos.....
¡Buenos días!
Seguimos viviendo nuestro lema Aquí y Ahora, y hoy martes damos un paso más: cuidar y cuidarnos en el aula.
Pasar tantas horas juntos solo funciona si hacemos de la clase un lugar seguro, agradable y de respeto para todos.
Cuidar al compañero que tienes al lado, escuchar al profesor, evitar un mal gesto o ayudar a quien se ha despistado también forma parte del "aquí y ahora"
. Si cuidas tu entorno y te dejas cuidar, el colegio se convierte en un lugar mucho mejor. Hoy, en tu aula, haz tu parte.
Cuidar del grupo es cuidarte a ti mismo. Un clima de aula donde reina el respeto no surge por casualidad, lo construimos entre todos con las decisiones cotidianas de cada mañana.
Vamos a reflexionar un momento:
¿Estoy ayudando a que mi clase sea un lugar donde todos se sientan seguros y valorados, o hay algo que puedo cambiar?
¿Qué puedo hacer HOY para que una persona de mi clase se sienta cuidada y sepa que importa?
Don Bosco nos recuerda que no basta con querer a los demás, sino que tenemos que hacerles sentir que son queridos.
Así que hoy os proponemos un reto muy sencillo: mirad a vuestro alrededor y pensad qué podéis hacer para que alguien de vuestra calase se sienta escuchado, respetado y cuidado.
María Auxilio de los cristianos…..
¡Buenos días a todos!
Arrancamos una nueva semana y trabajaremos nuestro lema: Aquí y Ahora.
Hoy lunes nos vamos a centrar en lo más importante: querernos a nosotros mismos, tal y como somos, en este preciso momento.
No importa si el examen de la semana pasada no salió como esperabas o si estás pensando en lo que harás el fin de semana.
Lo que cuenta es quien eres hoy.
Acéptate, cuídate, confía en tus capacidades y regálate un buen gesto hoy. Para poder ofrecer lo mejor a los demás, primero tenemos que aprender a querernos aquí y ahora.
Quererte no es egoísmo, es el punto de partida. Si no te valoras tú, te costará mucho valorar lo que te rodea. Empieza por tratarte con la misma paciencia y cariño con la que tratarías a tu mejor amigo.
María Auxilio de los Cristianos….
¡A por el lunes!
¡Buenos días!
Vamos a empezar con algo muy sencillo....Imagina que hoy tienes un examen. Has estudiado durante toda la semana, te has esforzado muchísimo y sacas un 8. Sin embargo, tu compañero que apenas ha estudiado, llega al examen y… también saca un 8.
¿Qué pensarías? Probablemente algo parecido a: -"¿Perdona?", "no es justo", "yo me lo he currado mucho más". Muchas veces vivimos comparándonos:
-"Yo he hecho más", "yo llegué antes", "yo me lo merezco más", "¿por qué él/ella sí y yo no?"
Pero… ¿y si la vida no funcionara siempre así?
Vamos a leer el Evangelio:
El Reino de los Cielos se parece a un propietario que salió al amanecer a contratar trabajadores para su viña. A lo largo del día salió varias veces y fue llamando a más personas.
Al terminar la jornada, llamó a todos para pagarles. Comenzó por los que habían llegado últimos y les dio lo mismo que a los que habían trabajado desde primera hora.
Estos últimos protestaron:
—Hemos trabajado todo el día, ¿y recibimos lo mismo que ellos?
El propietario respondió:
—Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No habíamos acordado esto? ¿O vas a tener envidia porque yo soy bueno?
Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos.
Jesús nos pone delante algo que hacemos muchas veces sin darnos cuenta: compararnos.
Nos cuesta que otra persona reciba algo bueno cuando pensamos que nosotros hemos hecho más.
Nos cuesta alegrarnos por alguien que consigue algo que nosotros queríamos.
Nos cuesta aceptar que alguien que ha llegado después pueda tener las mismas oportunidades.
Pero Jesús propone otra manera de mirar; no se trata siempre de preguntarnos: ¿Qué estoy recibiendo yo en comparación con los demás? sino : ¿Qué puedo aportar yo?
Ahora, durante un minuto, piensa en silencio.
Y pregúntate:
Es importante saber que no tenemos que competir todo el tiempo, no necesitamos ser los primeros, llegar antes o demostrar que somos mejores. Cada persona tiene su momento, su camino y algo que aportar. Y quizá «Aquí y ahora» significa precisamente eso: dejar de mirar tanto al de al lado y empezar a preguntarme qué puedo hacer yo hoy para que las cosas sean un poquito mejores.
María Auxiliadora de los cristianos....
¡FELIZ FIN DE SEMANA!