¡Buenos días!
Hoy queremos comenzar nuestros Buenos Días recordando lo sucedido el pasado miércoles. En estos momentos de tristeza y dolor, nos unimos en oración por las víctimas del trágico accidente ferroviario, por sus familias y por todas las personas que están sufriendo sus consecuencias.
Encomendamos a María Auxiliadora a todas las personas afectadas para que les dé fuerza y consuelo en estos momentos tan difíciles, y que nosotros sepamos acompañarles desde la cercanía, la solidaridad y la oración.
Continuamos con nuestros buenos días y, terminamos una semana en la que hemos hablado del compromiso y de cómo nuestras pequeñas acciones pueden marcar la diferencia.
Este domingo, celebramos el día de Todos los Santos, o como le decimos nosotros, ¡Halloween!, y recordamos a todas las personas que dieron su vida por el amor de Dios, pero, ¿qué es ser santo?.
A veces, pensamos que ser santo significa hacer cosas extraordinarias, dedicar tu vida entera a Dios, pero… ¿ Qué pasaría si os dijeran que ser santo no significa nada de eso?
La santidad no siempre se encuentra en las cosas extraordinarias, sino en las pequeñas acciones de nuestro día a día, en cuidar a tus herman@s, hacer felices a los demás o ayudar sin buscar el reconocimiento de las personas.
En el evangelio del domingo, Jesús nos habla de las Bienaventuranzas, y de cómo podemos conseguir la felicidad eterna, a pesar de que contradiga todo lo que el mundo nos vende hoy en día.
Mateo 5, 1-12
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:
"Dichosos los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos los que lloran,
porque serán consolados.
Dichosos los sufridos,
porque heredarán la tierra.
Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia,
porque serán saciados.
Dichosos los misericordiosos,
porque obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón,
porque verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz,
porque se les llamará hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Dichosos serán ustedes, cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos".
Hoy, Jesús nos RECUERDA que la verdadera felicidad no está en el éxito ni en el dinero, sino que se encuentra en lo simple y lo sencillo, en aquello que no solemos prestarle atención, y que ser santos no es de perfectos, sino de valientes.
Que tengamos un muy feliz día y buen fin de semana.
Buenos días elaborados por : - 3ºESO B






