¡Buenos días!
Hoy te invitamos a que leas la siguiente noticia con atención:
Quito, junio de 2024 – Miles de niñas y niños en Ecuador ven vulnerado su derecho a una educación digna debido a la pobreza que golpea a sus hogares. Según un reciente informe de organizaciones sociales, más de un tercio de la niñez ecuatoriana crece en familias que no pueden cubrir sus necesidades básicas.
En las comunidades rurales e indígenas, la situación es aún más grave: allí la pobreza afecta a casi la mitad de los menores, y en algunos pueblos indígenas supera el 60 %. Esta realidad se refleja en desnutrición, abandono escolar y carencia de recursos tecnológicos, lo que impide a muchos continuar sus estudios.
“Es urgente garantizar que ningún niño quede atrás”, señala el informe, que llama al Estado y a la sociedad civil a unir esfuerzos para:
Asegurar alimentación y transporte escolar para los sectores más vulnerables.
Proveer acceso a internet y dispositivos tecnológicos que permitan una educación inclusiva.
Ofrecer programas de apoyo y becas que eviten que la falta de ingresos familiares obligue a los niños a dejar la escuela. La educación es un derecho fundamental y una herramienta clave para romper el círculo de la pobreza. Sin un compromiso firme, miles de niños y niñas corren el riesgo de ver truncados sus sueños y su futuro.
Reflexión:
¿Cómo crees que la falta de recursos afecta el aprendizaje de los estudiantes?
¿Qué soluciones propondrías para mejorar la situación educativa en zonas como Sucúa?
Rezamos todos juntos:
“Señor, que ningún niño ni joven quede sin aprender por falta de recursos; danos un corazón solidario para abrir caminos de esperanza a través de la educación.”