A veces pensamos que decidir es solo escoger: estudiar o no, decir la verdad o mentir, tratar bien o mal a alguien, subir una foto, copiar en un examen, responder con respeto o con rabia…
Pero en realidad, cada decisión deja huella.
Las decisiones pequeñas terminan construyendo nuestra vida.
Hay elecciones que duran cinco minutos… y consecuencias que duran años.
Ser libre no significa hacer lo que me da la gana.
Ser libre significa saber elegir bien.
Hoy vamos a escuchar una canción que habla de algo muy importante:
la vida no se improvisa del todo.
Cada decisión que tomas:
te acerca,
te cambia,
o te aleja de la persona que quieres llegar a ser.
A veces creemos que decidir no importa:
“solo es una foto”,
“solo era una mentira”,
“solo era una noche”,
“solo era copiar”.
Pero las pequeñas decisiones terminan creando grandes consecuencias.
¿Qué versión de ti estás construyendo ahora mismo?
A veces pensamos que lo que hacemos no tiene demasiada importancia. Que un gesto, una palabra o una actitud pasan desapercibidos. Pero la realidad es muy distinta: lo pequeño se contagia más de lo que creemos.
Hoy vamos a verlo con un ejemplo sencillo pero muy potente: cómo una acción puede cambiar el ambiente de un grupo, de una clase… e incluso de muchas personas.
Este vídeo muestra un experimento social muy simple: una persona inicia un gesto positivo (una sonrisa, una actitud amable) y, poco a poco, ese gesto se va extendiendo a otras personas.
Lo interesante no es solo lo que ocurre, sino lo que nos enseña: las emociones y las actitudes se transmiten.
¿Qué está pasando realmente?
El vídeo nos ayuda a entender algo clave sobre nuestras decisiones diarias:
Una sonrisa puede cambiar el estado de ánimo de otra persona.
Un buen gesto puede romper un mal ambiente.
Una actitud negativa también puede extenderse con facilidad.
En otras palabras: no vivimos aislados, nos influimos constantemente.
“Lo que haces no termina en ti: empieza en los demás.”
Tus decisiones no solo te afectan a ti, también pueden mejorar o empeorar el día de otras personas sin que te des cuenta.
Hoy el mensaje es claro: Las pequeñas decisiones tienen un efecto mucho más grande del que imaginamos.
A veces no hace falta hacer grandes cosas para cambiar algo… basta con empezar por un gesto sencillo.
Porque una sonrisa, una palabra o una actitud… pueden ser el inicio de una cadena que mejora todo a su alrededor.
Para terminar, os invitamos a escribir una carta personal dirigida a María Auxiliadora: unas palabras sinceras donde podáis dar gracias, pedir ayuda, expresar vuestros sueños, preocupaciones, deseos o simplemente aquello que lleváis en el corazón.
El próximo viernes 29 de mayo, durante la celebración, quemaremos todas las cartas como símbolo de entrega, confianza y esperanza.
No hace falta escribir mucho; lo importante es que salga de vosotros mismos.
Podéis entregarla a vuestro tutor o tutora, pero lo mejor es que paséis un momentito por la capilla del cole y la depositéis vosotros mismos antes del viernes. Que tengamos una fantástica semana.
A lo largo de esta semana vamos a reflexionar sobre algo que hacemos constantemente, aunque a veces no seamos del todo conscientes: tomar decisiones. Desde las más pequeñas, como qué decir o cómo actuar en un momento concreto, hasta otras más importantes que pueden marcar nuestro camino.
Porque sí, decidir es parte de ser libre, pero también implica algo importante: hacernos responsables de lo que viene después.
¿Realmente decidimos libremente?
A veces pensamos que nuestras decisiones son automáticas o que “no importa tanto lo que hagamos”. Pero la realidad es distinta:
Lo que eliges influye en ti.
Lo que eliges influye en los demás.
Lo que eliges puede abrir o cerrar caminos.
Incluso no hacer nada es una decisión que tiene consecuencias.
Imagina esto:
Un compañero está en apuros en clase. Tú puedes:
Ayudarle
Ignorarlo
Reírte
Ninguna opción es “neutra”. Todas tienen un efecto, en ti y en la otra persona.
Ahora piensa:
¿Qué tipo de persona estás construyendo con tus decisiones diarias?
“No eres solo lo que dices que eres, eres lo que decides cada día.”
Tus decisiones pequeñas —las que parecen no tener importancia— son las que van formando tu forma de ser.
No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de ser conscientes de algo importante:
cada decisión cuenta, aunque parezca pequeña.
Hoy es un buen día para empezar a decidir mejor, con más conciencia y más responsabilidad.
Porque lo que decides hoy… empieza a construir lo que serás mañana.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Gracias al estilo salesiano que vivimos en el colegio, hemos aprendido que no caminamos solos. Caminamos acompañados por María Auxiliadora, a quien llamamos también Auxilio de los Cristianos.
Madre Mazzarello decía: “Tened gran confianza en la Virgen, Ella os ayudará en todas vuestras cosas”.
Y es verdad que la Virgen no es alguien lejano o pasivo. No es una figura que simplemente observa desde lejos. María es una madre cercana, acompaña, escucha, protege y, nos ayuda a encontrar luz cuando tenemos dudas.
Hoy vivimos muy rápido y queremos respuestas inmediatas, resultados rápidos y soluciones para todo ya. Pero muchas veces actuamos sin pensar: contestamos mal, tomamos decisiones impulsivas, nos dejamos llevar por la presión o hacemos cosas solo porque todos las hacen.
Por eso, crecer también significa aprender a parar, hacer silencio, pensar y escuchar lo que de verdad sentimos y por qué no, preguntarnos: “¿Esto me hace mejor persona?” , “¿esto me acerca a quien quiero ser?”
Y en ese camino, María puede ser una guía.
Pensemos...
Cuando tengo un problema o una decisión importante, ¿pienso antes de actuar o me dejo llevar?
¿Sé hacer silencio y escucharme de verdad?
¿En quién busco apoyo cuando tengo dudas?
¿Confío solo en mí… o también dejo espacio a Dios y a María en mi vida?
Rezamos juntos:
María, contamos contigo.
Ayúdanos a vivir como jóvenes cristianos, a seguir a Jesús en nuestra vida diaria, a elegir el bien aunque a veces cueste, y a convertir nuestras palabras en acciones.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Don Bosco decía que cuando un joven entraba en una casa salesiana, María Auxiliadora lo cubría con su manto. Puede sonar antiguo… pero en realidad significa algo muy actual:
que María cuida de nosotros, nos acompaña, nos protege y nunca nos deja sol@s.
A veces vivimos con muchas cosas en la cabeza: exámenes, problemas, inseguridades, discusiones, presión, dudas sobre nosotros mismos… Y en medio de todo eso, María aparece como una luz que no se apaga.
Esta semana de celebración es una buena ocasión parareafirmarnosenelsueñodeDonBosco: seguir haciendo de nuestrocolegiouna verdadera familia, cuya madre es María Auxiliadora.
Don Bosco soñaba con una escuela donde cada persona se sintiera en casa, acogida y querida. Una familia donde nadie se sintiera invisible. Y ese sueño sigue dependiendo también de nosotr@s.
Ahora vamos a escuchar una canción-oración dedicada a María:
(Mientras la escucháis, podéis imaginaros que estáis hablando con Ella y veréis que algo dentro de vosotr@s también se llena de LUZ)
Piensa un momento:
¿Quiénes son las personas que me dan luz y apoyo?
¿Estoy ayudando a que mi clase o mi colegio sea una verdadera familia?