Viernes 11 de septiembre.

 ¡Buenos días! 

Hoy, viernes, leemos la palabra de Dios pero, antes de nada, vamos a preguntarnos algo: 

¿Qué es más fácil: ver lo que hacen mal los demás o reconocer lo que hacemos mal nosotros/as?

Vamos a hacer una prueba. Durante unos segundos, pensad en alguna cosa que os moleste de otras personas. Puede ser un compañero, alguien de clase, un amigo… (No hay que compartirlo)

Y ahora, pensad en una cosa que vosotros/as podríais mejorar cuando estáis con los demás.

Pues bien,  hace más de 2.000 años, Jesús ya habló precisamente de esto. Leemos el evangelio con atención:


DEL EVANGELIO DE LUCAS 6, 39-42

 En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo,» sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.»  

Jesús no nos está diciendo que no veamos los errores de los demás. Nos está invitando a empezar por nosotros mismos.

  • ¿Qué significa hoy para nosotros eso de “sácate primero la viga de tu ojo”?
  • ¿Qué cambiaría en nuestra clase si, antes de juzgar a alguien, pensáramos también en lo que nosotros/as podemos mejorar?

Porque es muy fácil señalar, criticar o juzgar. Lo difícil es pararnos un momento y preguntarnos: ¿Y yo? ¿Qué puedo mejorar?

Os proponemos lo siguiente: 

    • ANTES DE SEÑALAR → MÍRATE
    • ANTES DE JUZGAR → ESCUCHA
    • ANTES DE EXIGIR → EMPIEZA POR TI
María Auxilio de los cristianos...

¡FELIZ FIN DE SEMANA!

Jueves 10 de septiembre. Haz de tu cole, un lugar mejor.

 ¡Buenos días!

¿Qué tal vamos en nuestro segundo día de clase?

Hoy nos gustaría empezar compartiendo algunas pequeñas "normas" que nos gustaría que entre todo lleváramos a cabo. 

Estar. No pasar de puntillas por los demás.

Mirar. Porque una mirada puede decir: «Te veo, me importas».

Escuchar. Incluso cuando vamos con mil cosas en la cabeza.

Sonreír. Porque la alegría también se contagia.

Acompañar. Porque nadie debería sentirse solo en el camino.

Disfrutar. También de las pequeñas cosas.

                                       

 Don Bosco decía: «Muéstrate siempre alegre, pero que tu sonrisa sea sincera.»

Don Bosco quería que la alegría formara parte de nuestra manera de vivir y de relacionarnos con los demás. Pero no hablaba de estar siempre sonriendo ni de fingir que todo va bien. Hablaba de una alegría que nace de dentro y que somos capaces de compartir.

Una sonrisa sincera, un saludo, hacer reír a alguien, ayudar a un compañero/a, incluir a quien está solo… son pequeños gestos que pueden cambiar el día de otra persona. Y esto, también está en nuestras manos.


Este curso podemos hacer que nuestra Casa de Plaza sea un lugar mejor.

  • ¿Qué puedo hacer yo, aquí y ahora, para regalar un poco de alegría a los demás? 

Aquí estamos. Y este momento es nuestro. Vamos a aprovecharlo. 

Dios te salve María...

¡ÁNIMO, ENTRE TOD@S PODEMOS CONSEGUIRLO!

¡BIENVENIDOS! Miércoles 9 de septiembre.

 ¡Buenos días!

¡¡Bienvenidos a todos y todas!! Qué alegría volver a vernos después del verano; volvemos a encontrarnos, volvemos a los pasillos, a las aulas, a los patios, a las risas.... y también a todas esas pequeñas cosas que hacen que nuestra casa de Plaza sea especial.

Comenzamos un nuevo curso y lo hacemos con un lema que nos invita a algo muy sencillo, pero muy importante: "AQUÍ Y AHORA"

Aquí: en este colegio, con las personas que tenemos a nuestro lado.
Ahora: en este momento concreto, que no volverá a repetirse.

Porque muchas veces estamos físicamente en un sitio, pero nuestra cabeza está en lo que tenemos pendiente, en lo que pasó ayer o en lo que ocurrirá mañana. Este curso queremos aprender a estar de verdad: mirar, escuchar, acompañar y disfrutar de las personas que tenemos delante.

Don Bosco y Madre Mazzarello nos enseñaron precisamente eso: estar cerca, mirar a cada persona, crear un ambiente alegre y hacer que cada uno se sienta en casa.


Madre Mazzarello nos recuerda que no necesitamos hacer grandes cosas para hacer de este curso algo especial.
Podemos empezar por lo más sencillo: vivir cada día con alegría, cuidar a quienes tenemos cerca y poner cariño en lo que hacemos.

Así que este curso, intentemos estar aquí y ahora: disfrutando, compartiendo y haciendo las cosas con alegría y sencillez.
Porque, al final, son esas pequeñas cosas las que hacen grande nuestra vida. 

¡FELIZ COMIENZO DE CURSO!

VIERNES, 12 DE JUNIO

 Reflexionamos sobre la lectura de este próximo Domingo XI del Tiempo Ordinario

Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,36–10,8):

En aquel tiempo, al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban

extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor.

Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos;

rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»

Y llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y

curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el

primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su

hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y

Tadeo; Simón el Celote, y Judás Iscariote, el que lo entregó.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni

entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y

proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos,

limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis.

Jesús envía a sus amigos, los apóstoles, a la misión, a anunciar la Buena Noticia. También el

Papa León XIV nos anima a cada uno de nosotros a seguir evangelizando con nuestros gestos

de acogida a los migrantes, los más desfavorecidos, con nuestras palabras, nuestra limosna,

nuestra actitud de servicio, alzando la mirada a Jesús crucificado. Nos habla de “ser valientes

en el testimonio que damos”. De ser profundos, libres de los criterios del mundo: personas

humildes y pacientes pues en la construcción de la Iglesia contamos con la ayuda de Dios.

Nos recuerda que fuimos creados para mirar al cielo y esa alegría debemos repartirla gratis,

porque la hemos recibido gratuitamente.

Rezamos por los frutos de esta visita única a España que se ha vivido en las ciudades de

Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.

Ave María… María, Auxiliadora de los cristianos, ruega por nosotros.

JUEVES, 11 DE JUNIO

 El Papa continúa su viaje por Gran Canaria y Tenerife. Durante todos estos días ha habido

una canción que ha resonado con fuerza en los actos multitudinarios. Alza la mirada.

La canción toma su nombre del lema oficial del viaje –Alzad la mirada–, inspirado en una

cita del Evangelio de San Juan, (Jn 4, 35), y se presenta como una invitación a la

esperanza, la fe y la unidad en un contexto social marcado por la incertidumbre.

En este contexto, Alza la mirada se ha convertido en el hilo musical que ha acompañado

todos los encuentros y acompaña, reforzando así el mensaje central del viaje: levantar la

mirada más allá de las dificultades cotidianas y redescubrir la fe, la comunidad y la

esperanza.

Escuchamos, profundizamos, reflexionamos, cantamos y rezamos (oramos) con esta

canción.




Himno Alzo la Mirada con Letra

Sagrado Corazón de Jesús, en ti confío.