Viernes 27 de febrero. " Porque tuve hambre y me dieron de comer..."

 ¡Buenos días! 

A lo largo de esta semana, hemos conocido el proyecto con el que vamos a colaborar, también hemos reflexionado sobre la educación rural, así como, hemos conocido la gran labor que desempeñó Sor María Troncatti y el legado que ha dejado en la actualidad. Hoy, os invito a leer este pasaje:  

Mateo 25,35-36: 
"Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, fui forastero y me acogieron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, en la cárcel y vinieron a verme." 

La solidaridad no es solo dar cosas a los demás, sino acompañar, escuchar y compartir la vida. Jesús nos enseñó que cuidar de quienes tienen hambre, sed, están enfermos o solos es una manera de vivir el amor de Dios. Ser solidario nos transforma a nosotros y a quienes nos rodean. 

Reflexiona:  

  • ¿He ayudado a alguien esta semana, aunque fuera con un pequeño gesto? 

  • ¿Qué puedo hacer hoy para mostrar solidaridad en mi familia, en mi colegio..? 

  • ¿Es fácil o difícil poner en práctica la solidaridad? ¿Por qué? 


La solidaridad nos invita a mirar más allá de nosotros mismos y a construir un mundo más justo y humano. Cada acción, por pequeña que parezca, puede hacer la diferencia. Al ayudar a los demás, también crecemos y aprendemos a vivir con amor, como nos enseñó Jesús. 

Rezamos un Ave María para que cada día seamos más solidarios y para que, este gran proyecto pueda hacerse realidad con la ayuda de todos nosotros/as.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario