Martes 11 de Noviembre "LA DIVERSIDAD"

 

¡Felicidades a las Almudenas, aunque sea un poco más tarde!!!!!


Deseo hayáis disfrutado del fin de semana y que hayáis cogido fuerzas para las últimas semanas del trimestre que prometen ser intensas.



Vamos a tratar el tema de la diversidad, pero comenzaremos planteando algunas preguntas que nos servirán de punto de partida para los buenos días de esta semana.

¿Cómo era la vida de los jóvenes en la época de vuestros padres y de vuestros abuelos? Seguro que algo os habrán contado…

Hace 20 o 30 años, los jóvenes vivían en un mundo muy distinto al actual. No había redes sociales, los móviles eran raros, y la mayoría de la gente se relacionaba solo con las personas de su barrio o su escuela. Había menos contacto con otras formas de pensar o de vivir, y eso hacía que a veces se tuviera más miedo hacia lo desconocido.


Creéis que los mayores de vuestras familias cuando eran jóvenes ¿habían probado sushi, ramen o tacos por ejemplo? ,cuándo iban en metro, ¿escuchaban hablar en otros idiomas? ¿podían escuchar música o ver películas de diferentes partes del mundo? ¿conocían a otras personas con otros credos y religiones?



En los últimos años, los jóvenes han cambiado mucho su manera de entender el mundo y de relacionarse con los demás. Cada vez valoran más la diversidad, es decir, las diferencias que existen entre las personas: la forma de pensar, el aspecto físico, la cultura, la forma de amar o de expresarse.


Hoy, en nuestras clases y en nuestros barrios, conviven chicos y chicas de muchos lugares, con distintas costumbres e idiomas. Esta mezcla hace que aprendamos unos de otros y que descubramos que ser diferente no es un problema, sino una oportunidad para crecer y ver la vida desde otros puntos de vista.


Los jóvenes de hoy sois una generación que busca ser auténtica, no perfecta. Sabéis que cada persona brilla a su manera y que todos tenéis algo valioso que aportar.




Rezamos un Ave María para que la virgen nos ayude a empezar la semana.

 

 


Viernes 7 de noviembre.

 ¡Buenos días!

Leemos con atención:

Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: "Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre".

¿Alguna vez has sentido que algo importante para ti estaba siendo ignorado o maltratado? Eso es lo que le pasa a Jesús en este pasaje del evangelio.

 

A veces pensamos que Jesús es solo paz y ternura. Pero este pasaje nos muestra que también hay momentos en los que Jesús se enfada y se molesta.

 

Hoy, ¿cuál puede ser para ti ese templo por el que te enfadas si no se respeta? Podría ser:

-¿Tu fe?

-¿Tu cuerpo?

-¿Tu familia?

-¿Tus valores?

-¿Tus amigos?

-¿Tu espacio interior?

 

Jesús no se quedó mirando cómo se perdía el sentido del templo. Y tú, ¿qué haces cuando ves que no se respetan tu templo? ¿o el de otros?

 

El respeto no es indiferencia. Es acción. Es saber decir: esto no está bien. Es saber escuchar. Es saber decir no, o hasta aquí.

 

Y también es mirar dentro de ti. ¿Qué cosas estás dejando que se conviertan en mercado en tu vida?

 

Jesús nos invita a limpiar el templo. A recuperar lo esencial. A vivir con coherencia. A respetar lo que de verdad es importante.

 

Oración final

Señor Jesús,

tú que defendiste con pasión lo sagrado,

ayúdame a reconocer lo valioso en mí y en los demás.

Que no me quede callado ante la injusticia,

ni sea cómplice del desprecio o la burla.

 

Enséñame a respetar con el corazón, a mirar con profundidad,

a actuar con valentía.

 

Que mi vida sea un templo limpio, donde habite tu verdad, tu amor y tu paz.

Y que sepa cuidar también el templo que es cada persona que me rodea.

 

Amén.

Jueves 6 de noviembre. "Creer diferente no es estar equivocado."

 ¡Buenos días!

¿Por qué a veces nos cuesta tanto respetar lo que no entendemos?





Quizás porque nos han enseñado que lo “normal” es lo que conocemos. Que lo que aprendimos en casa, es lo correcto. Pero aquí está el punto clave: diferente no significa equivocado.

 

Imaginad que la vida es como una gran biblioteca. Cada religión, cada creencia, cada filosofía, es un libro distinto. Y cada cultura, cada pueblo, cada persona, ha encontrado sus propias respuestas.

Respetar esas respuestas no significa que tengamos que adoptarlas. No significa que tengamos que estar de acuerdo. Respetar no es solo tolerar, es comprender, es escuchar, es aprender.

 



Y aquí viene algo importante: cuando respetamos otras creencias, también estamos fortaleciendo la nuestra. Así que os propongo algo: la próxima vez que veáis a alguien que cree diferente, no os alejéis. Acercaos. Preguntad. Y recordad: no hace falta creer lo mismo para convivir en armonía. Solo hace falta respeto.

 

"Creencias en círculo"

- "Creo en Dios y rezo todos los días."

- "No creo en ninguna religión."

- "Soy musulmán/a y celebro el Ramadán."

- "Soy cristiano/a y voy a misa los domingos."

- "Creo en la energía del universo."

- "Mi familia practica el budismo."

- "No sé en qué creo, estoy buscando respuestas."

- "Creo que todas las religiones tienen algo valioso."

 

Para compartir (o para reflexionar):

 

- ¿Te identificas con alguna de estas frases?

- ¿Conoces algún amigo o familiar que pudiera identificarse con alguna otra?

- ¿Alguna te ha sorprendido?

 

"Dios de amor y sabiduría, guía nuestros corazones hacia la paz, el respeto y la comprensión mutua. Que nuestras diversas creencias sean puentes de unión y no muros de división. Amén."

Martes 4 de noviembre. Respétate para brillar.

 ¡Buenos días!

¿Sabías que la persona con la que más tiempo pasarás en tu vida eres tú mismo? Entonces, ¿cómo te tratas?

Hoy vamos a hablar de algo que parece sencillo, pero que cambia todo: el respeto a uno mismo. Porque si no te respetas, ¿quién lo hará??


¿QUÉ SIGNIFICA RESPETARSE?

Respetarse no es ser egoísta ni creerse más que los demás: es reconocer tu valor.

 

Significa:

- Aceptar quién eres, con tus fortalezas y también con tus áreas por mejorar.

- No compararte todo el tiempo con otros: cada uno tiene su camino y sus tiempos.

- Poner límites cuando algo te hace daño, incluso si viene de personas cercanas o de tu propia voz interior.

 

Piensa en esto: si un amigo te hablara mal todo el tiempo, ¿lo permitirías? Entonces, ¿por qué permites que tu voz interior te insulte?

Hoy vamos a tratar de cambiar ese diálogo.

Cierra los ojos unos segundos y piensa en algo que te hace única, único. Mientras escuchamos esta canción, piensa en una cosa que te hace diferente y te da valor. No es algo que tengas que demostrar: ya vive en ti.



 

Cuando aprendes a respetarte, enseñas a los demás cómo tratarte.

 

Te invito a preguntarte: ¿qué puedo hacer HOY para demostrarme respeto?

Puede ser algo pequeño: hablarme con amabilidad, no compararme, cuidar mi descanso, pedir ayuda cuando la necesito.

No necesitas ser perfecta o perfecto para ser valioso. Ya lo eres.


¡Buen día!