El amor

En estos tiempos de convivencia intensa en nuestras casas, de situaciones de enfermedad y pérdida, de ejemplos de trabajo extremo por parte de todos los sanitarios, fuerzas del orden y trabajadores que mantienen los servicios básicos. En estos tiempos es importante recordar qué el motor de todo, lo que puede sostener todo y mantenernos es el amor. Decía San Pablo en la primera carta a los corintios:

Aunque hable todas las lenguas humanas y angélicas, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo estruendoso. 
Aunque posea el don de profecía y conozca los misterios todos y la ciencia entera, aunque tenga una fe como para mover montañas, si no tengo amor, no soy nada. 
Aunque reparta todos mis bienes y entregue mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve. 
El amor es paciente, es amable, el amor no es envidioso ni fanfarrón, no es orgulloso ni destemplado, no busca su interés, no se irrita, no apunta las ofensas, no se alegra de la injusticia, se alegra de la verdad. 
Todo lo aguanta, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor nunca acabará. 

Y para recordárnoslo con un poco de musiquilla pegadiza aquí os dejo esta canción de Migueli, apta para todas las edades y todos los gustos musicales.




En estos días santos que vamos a celebrar vamos a recordar que el Amor con mayúsculas de Jesús puede sobre todas las cosas. Tengámoslo presente y celebrémoslo.

Mucho ánimo.

#YoMeQuedoEnCasa
#AbreLosOjosHazloPosible


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